Durante los últimos años el nivel de internacionalización de las empresas españolas ha aumentado exponencialmente, lo que ha implicado que el nuevo de profesionales que asignamos a puestos en el extranjeros ha no solo ha aumentado sino que se ha hecho más compleja, pasando de la figura tradicional del expatriado a otro tipo de figuras ( desplazados a corto plazo, computes, empleados globales…).

Las compañías busca con estos procesos de movilidad internacional obtener una ventaja competitiva a largo plazo donde los procesos de gestión de personas juegan un rol muy importante a la hora de modelar la cultura de una organización.

Sin embargo para que la expatriación tenga el éxito que la compañía pretende, la selección de los empleados es fundamental.

Hemos comprobado que los empleados que mejor cumplen sus funciones a nivel internacional son aquellos que cuentan con un alto nivel de Inteligencia Cultural, una competencia que le permitirá trabajar en el extranjero con la misma eficacia que en el país de origen. Evelyn García, Socia Directora de Kayros Institute, ha introducido cuatro factores clave que integran la Inteligencia Cultural y que son necesarios para la correcta adaptación del expatriado en la ciudad de destino:

  • Motivación. Interés por aprender y adaptarse al nuevo contexto. «Nunca tendremos un buen desempeño si realmente no deseamos ese puesto en destino o si el país al que vamos no nos gusta» concluyó Evelyn García.
  • Conocimiento. Se trata de tener un conocimiento profundo del entorno político y geoeconomico en general y de los países en concreto.
  • Comportamiento. Adaptación real a la nueva cultura. Se trata de adaptar comportamientos verbales y no verbales al interactuar con personas de culturas diferentes.
  • Estrategia. Entender cómo nuestra cultura influye en nuestra toma de decisiones, comportamiento y en la interpretación de los hechos. «Se trata de ser capaces de cambiar la forma en que interpretamos la realidad».

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