Escrito por Miguel López Morejón, socio director de Kayros Institute
Artículo publicado en el periódico Expansión el 03/06/2017

¿Por qué no me contratan?

Para responder a esta pregunta tendríamos que reflexionar primero sobre qué valoran realmente las empresas en sus procesos de selección. Los conocimientos

-títulos y experiencia-, las habilidades y la actitud son los tres aspectos considerados por recursos humanos del candidato.

Pero la clave está en que no los valoran por igual. A la hora de seleccionar a un candidato, lo menos importante, y con mucha diferencia, son los conocimientos. Lo que marca la diferencia entre dos candidatos son las habilidades y, sobre todo, la actitud. Si bien hace algunas décadas los conocimientos eran un factor diferencial, hoy en día la situación es bien distinta.

¿Y por qué los conocimientos importan cada vez menos? Porque se quedan rápidamente obsoletos. El mundo cambia a una velocidad de vértigo. La mayoría de los conocimientos que aplicamos hoy en nuestro puesto de trabajo no servirán dentro de 3 años, y tendremos que adquirir otros.

El imparable fenómeno de la globalización o los constantes avances tecnológicos provocan cambios de hábito de los consumidores a los que las empresas se tienen que adaptar rápidamente. El rápido desarrollo de las APP´s o el Black Friday son algunos de los ejemplos recientes.

La clave para mostrarte como el profesional que buscan las empresas está en las habilidades y sobre todo la actitud. ¿Pero qué habilidades y qué actitudes? La idea clave aquí son las competencias digitales. Y no nos referimos a usar la tecnología o internet, sino a tres competencias personales que llevan al éxito en la era del conocimiento y garantizarán nuestra empleabilidad a largo plazo.

La primera competencia es la capacidad de aprendizaje.  Se refiere a las ganas de crecer, a la actitud abierta y humilde para hacerlo, junto con la habilidad de aprender de los errores y no tener miedo a fracasar.

Otra competencia es la adaptación al cambio. Saber identificar los cambios en el entorno y adaptarse rápidamente a ellos. La motivación por el cambio, sabiendo valorar las ventajas del mismo, será clave para desarrollar esta competencia.

Y en tercer lugar, el trabajo en equipo.  Cada día los trabajos son más “líquidos”, es decir, con límites menos claros. El teletrabajo o el trabajo con compañeros situados en distintos lugares del mundo, es no sólo el futuro sino el presente. Por tanto, la necesidad de cooperar con otros es más que obligatoria. Una mentalidad no individualista, la capacidad de influencia y compartir el conocimiento en las redes colectivas serán claves en tu futuro profesional.

Hoy por hoy es un error pensar que por tener una carrera o un master de especialización se te van a abrir todas las puertas. No digo que no sea necesaria una carrera, pero los conocimientos que aportan son más un ‘commodity’, es decir, un pre-requisito para no ser descartado desde el inicio.

En definitiva, si en la era industrial tener formación académica era el factor fundamental para encontrar un buen trabajo, en la actual era del conocimiento serán las competencias digitales las que marcarán la diferencia.

Por qué no me contratan